aseo del paciente

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martes, 21 de octubre de 2014



Higiene de la boca
En el enfermo/a consciente
Material necesario
  • Toalla.
  • Cepillo y seda dental.
  • Pasta dentífrica.
  • Vaso.
  • Batea.
  • Solución antiséptica.
  • Riñonera.
  • Gasas.
Procedimiento
  • Si es posible hay que sentar al paciente en la cama. Si no puede incorporarse colocarlo en decúbito lateral a un lado de la cama.
  • Colocarle una toalla alrededor del cuello.
  • Si el paciente se vale por sí mismo, se cepillará él mismo los dientes y se los enjuagará con agua o una solución antiséptica. Si no se vale por sí mismo, debe hacerlo el/la enfermera. Usar cepillo, pasta dentífrica, seda dental si es necesario, batea y vaso.
  • Si el paciente lleva prótesis dental no fija, el/la enfermera debe ayudarle a quitar la con los guantes puestos.
  • La prótesis se coge con una gasa y se coloca en un vaso con agua y a continuación se hace la higiene de la boca de la forma indicada. Las gasas usadas se van depositando en la riñonera.
  • Después se limpia la prótesis con un cepillo especial, se mete en una solución desinfectante en un vaso.
En el enfermo/a inconsciente
Material necesario
  • Toalla.
  • Depresor lingual.
  • Riñonera.
  • Gasas.
  • Pinzas de Kocher.
  • Solución antiséptica.
  • Lubricante (vaselina).
Procedimiento
  • Colocar al paciente en decúbito lateral o con la cabeza girada a un lado, quitando previamente la almohada.
  • Se coloca debajo de su cara una toalla y la riñonera.
  • Con las pinzas se sujetan las gasas y a continuación se mojan en un antiséptico.
  • Se procede con ellas a la limpieza de dientes, lengua y paladar. Para hacerlo hay que auxiliarse del depresor lingual.
  • La gasa se cambia después de limpiar cada zona diferente. Ej.: Después de limpiar los dientes, después de limpiar la lengua, etc.
  • Secarle bien los labios con una gasa y, a continuación, ponerle lubricante para que no se resequen.



Higiene de la piel
    La piel sucia de orina o excrementos corre el riesgo de macerarse e infectarse. Por eso se explica igualmente la importancia de los cuidados de limpieza y la necesidad de aseo en los genitales varias veces al día.
Con un correcto aseo del paciente se pretende:
  • Conservar el buen estado de la piel, eliminando la suciedad y el sudor. Sólo con una buena limpieza e higiene se consigue que la piel realice sus funciones con normalidad y no se produzcan infecciones bacterianas, etc.
  • Estimular la circulación sanguínea.
  • Reducir la temperatura corporal en caso de fiebre, si se realiza el baño o ducha con agua fría.
  • Refrescar al paciente, para que sienta sensación de confort y bienestar.
Trátese del aseo completo o del aseo de una zona del cuerpo, debemos referirnos a los mismos principios que tratan del enfermo, la técnica y el material:
El enfermo
  • Tener en cuenta el pudor de la persona, pues a nadie le gusta mostrar su desnudez en esas circunstancias y ante personas extrañas.
  • Moverlo con suavidad.
  • Actuar rápidamente para disminuir el riesgo de cansancio.
  • Evitar el resfriado. Para esto, descubrir sólo la región a limpiar y cubrir el resto del cuerpo.
  • Secar después de los cuidados y recalentarlo si se ha enfriado.
  • Reinstalar cómodamente a la persona.
La Técnica
Se actuará con método durante el aseo. Se limpiará cada zona del cuerpo una a una. La secuencia de los gestos seguirá este orden:
1. Preparación del material, que se instalará al alcance de la mano.
2. Posición sistemática del enfermo, la más cómoda posible, reduciendo al máximo los movimientos.
3. Protección del enfermo y de la cama.
4. Evacuación de las aguas, ropas sucias, etc.
5. Volver a poner todo en orden.
6. Los cuidados se administrarán desde la derecha, a excepción del lavado, que se hará desde arriba hacia bajo.
El material
  • Los elementos de protección: hule, sábana pequeña, manta de baño.
  • Los elementos de lavado: toallas, guantes, esponjas, palangana, agua, jabón, crema hidratante, jarra, etc.
  • Los elementos de recambio: ropa del enfermo, ropa de cama.
  • Los elementos de evacuación: orinal plano o cuña, bolsa para la ropa sucia o cubo, etc.
El aseo completo y el baño
  • Lavado de pies, diario. Lavado de cabellos, una vez a la semana. Baño de limpieza, en principio diario, bien en la bañera si se puede y si no es Transporte de material de lencería así, en la cama.
  • Cualquiera que sea el aseo que se practique y sobre todo si es completo deberá vigilarse, como ya se ha dicho, la temperatura de la habitación y las corrientes de aire.
  • El aseo diario es aquel que se realiza todos los días, pero de una manera más simplificada, es decir, todos los días no se lavan los cabellos, etc.
Técnicas de baño asistido
A) Baño en bañera o ducha
En estos casos el paciente no necesita ayuda o ésta será mínima.
Sólo habrá que proporcionarle el material:
  • Toalla: Dos.
  • Pijama o camisón.
  • Bata.
  • Zapatillas.
  • Jabón o gel, etc.
B) Baño completo en la cama
    Se debe realizar tantas veces como sea necesario pero, como mínimo, una vez al día, por la mañana, coincidiendo al mismo tiempo con el cambio de sábanas de la cama.
1. Normas generales para el aseo
  • Evitar que en la habitación haya corrientes de aire. La temperatura ambiental adecuada es de 24° C aproximadamente.
  • Temperatura del agua para el baño entre 37-40° C.
  • Preparar el material necesario y tenerlo a mano.
  • Lavar cada zona del cuerpo una vez.
  • Colocar al paciente en la posición más cómoda posible.
  • Procurar preservar la intimidad del paciente, manteniéndolo desnudo el menor tiempo posible.
  • Fomentar el autocuidado siempre que el usuarios pueda colaborar, si ello no es posible suplir su falta de autonomia
2. Material necesario para el aseo del paciente
  • Material de protección: Hule, entremetida, manta de baño y biombo si fuese preciso.
  • Material para el lavado: Toallas (2), esponja, palangana con agua caliente (45°C).
  • Jabón desinfectante.
  • Jarra con agua.
  • Alcohol.
  • Gasas y pinzas de Kocher y de Duval.
  • Cuña.
  • Tijeras de punta roma para uñas.
  • Pasta de dientes, cepillo y seda dental para la boca.
  • Champú, peine, cepillo y secador para el pelo.
3. Procedimiento
Para hacer el baño en cama, completo, se procede de la siguiente manera:
  • El enfermero debe lavarse las manos previamente.
  • Retirar la colcha y la manta de la cama. Tapar al enfermo con una manta de baño.
    El aseo se realiza por partes, haciendo enjabonado, enjuague y secado antes de pasar a la zona siguiente:
  • En todos los pasos a seguir se colocará la toalla de forma que proteja la almohada o la cama.
  • El orden de lavado es el siguiente:

Cara, cuello y orejas
Se moja una torunda en el agua, cogiéndola con las pinzas para limpiar los párpados (una para cada ojo) desde el ángulo interno al externo; seguidamente el pabellón auricular y posteriormente el contorno de la boca y aletas de la nariz. Finalmente cara y cuello, secándolos con otra toalla.
Brazos y manos
    Se coloca una toalla debajo y se lava de arriba hacia abajo. Meter las manos del paciente en un recipiente con agua caliente, para facilitar la limpieza y el cortado de las uñas. Se lavan las axilas.
Tórax
    En las mujeres lavar y secar bien el pliegue submamario. Para limpiar la zona pectoral hay que tenerla descubierta el menor tiempo posible o bien hacerlo por debajo de la toalla que la cubre.
Abdomen
    Proceder igual que en todas las partes descritas.
Espalda y nalgas
    Colocar al paciente en decúbito lateral con una toalla extenQida a lo largo de la espalda. El lavado se hace también de arriba hacia abajo.
Extremidades inferiores
    Se le coloca el pie en un recipiente con agua como ocurría con la mano. Primero se lava un miembro siempre de arriba hacia abajo y después se hace lo mismo con el otro.
Hay que secar muy bien los pliegues interdigitales.
Genitales externos
    Se le coloca una cuña debajo del periné con las piernas separadas y flexionadas.
    La higiene de los genitales se hace siempre en la dirección de genitales a región anal y nunca a la inversa. Se trata de evitar el arrastre de gérmenes del ano hacia los genitales, sobre todo en las mujeres. Si es hombre, después de limpiar los pliegues inguinales y el escroto, se retraerá el prepucio para limpiar el glande y el canal balanoprepucial, terminando con el ano.
    Se hace con agua y un antiséptico no irritante, en lugar de jabón.
    Después del baño se le cambia el pijama o camisón y a continuación se cambia aparición de heridas en la piel es muy la cama.



http://www.aibarra.org/manual/General/aseo.htm



Técnicas de aseo en el Adulto

Fundamentos del procedimiento
La misión fundamental de la higiene es mantener la piel en adecuado estado de limpieza, para que así ésta pueda desarrollar de forma óptima sus funciones de protección, secreción y absorción. Otro propósito del baño lo constituye el bienestar físico y psicológico que siente el enfermo después de este cuidado.
Podemos considerar a la piel como el mayor órgano del cuerpo, ya que cubre totalmente su superficie. En su composición se destacan tres capas:
1. La epidermis (capa externa).
2. La dermis o corion.
3. El tejido subcutáneo o hipodermis. 

La piel tiene cinco funciones principales:
a) Regula la temperatura corporal.
b) Protege a los tejidos subyacentes de que se deshidraten y de las lesiones, evitando el paso de microorganismos perjudiciales. La piel y las membranas mucosas se consideran la primera línea de defensa del organismo.
c) Segrega sebo, que tiene cualidades antibacterianas y antifúngicas.
d) Transmisora de sensaciones, gracias a la presencia en ella de receptores nerviosos que son sensibles al dolor, a la temperatura, al contacto y a la presión.
e) Colabora en la producción de las vitaminas C, A y D
Higiene en el adulto
Atención a las necesidades de higiene del adulto
    Entre los hábitos y estilos de vida saludables figura la higiene adecuada de las personas.
    Esta higiene tiene como base para su desarrollo una evaluación sanitaria adecuada y la existencia de los medios necesarios para su desarrollo.
    En las personas enfermas (hospitalizadas o no) la higiene adquiere una importancia grande en cuanto pasa a depender, en gran medida, del grado de invalidez o de las capacidades para realizarla.
    Así, la higiene de los pacientes enfermos, sobre todo hospitalizados, recae en el profesional de Enfermería, lo que exige una serie de atenciones a las necesidades de los pacientes en cuanto a la higiene corporal (piel), cabellos, ojos, oídos, genitales, etc.
Concepto de higiene general y parcial
    La higiene es una suma de procesos que permite una mejor defensa de la piel contra las enfermedades. Sin higiene personal corporal, la enfermedad es más grave ya que el organismo se hace menos resistente. El profesional de Enfermería es el responsable de la limpieza del enfermo; su papel consiste en dejarlo en las mejores condiciones de defensa posible, asegurándole una higiene perfecta.
En la persona enferma la higiene debe hacerse más minuciosamente que en un individuo sano, ya que los cuidados de limpieza se efectúan con objeto de que la piel cumpla eficazmente sus funciones:
  • La respiración. La piel respira por los poros.
  • La secreción. Mediante las glándulas sudoríparas la piel elimina en 24 horas, más o menos, un litro de líquido. En ciertos casos extremos puede aumentarse esta cifra considerablemente. Esto explica la sed de los enfermos con fiebre alta, que se están deshidratando.
  • La absorción. La piel absorbe muy fácilmente las grasas asimilables (pomadas, etc.) y las soluciones alcohólicas, pero resulta impermeable para el agua, al contrario que las mucosas, que absorben las soluciones acuosas.
    Para que la piel cumpla sus funciones con normalidad es necesario desembarazarla de la suciedad, que es la mezcla de las secreciones y el polvo, y que no la deja respirar o absorber los medicamentos por vía tópica.
    El aseo ejerce además un papel importante en la protección contra la invasión microbiana. En algunas enfermedades, los tejidos de la piel están mal nutridos (diabetes, obesidad, etc.) y predispuestos a infecciones.
    La piel puede también eliminar productos tóxicos e irritantes, que producen picor y lesiones cuando la persona se rasca.
    Por último, la falta de higiene corporal puede facilitar la aparición de parásitos.





http://www.aibarra.org/manual/General/aseo.htm

 CONCEPTO DE HIGIENE Y ASEO.
Es el conjunto de actividades que una persona realiza para mantener la piel limpia, el cabello, dientes…
Además de evitar y prevenir la aparición de enfermedades, la higiene tiene una finalidad que se concreta en una serie de objetivos, en el que ejerce un papel relevante el auxiliar de enfermería.
EL EQUIPO DE ENFERMERÍA PLANIFICA, REALIZA Y EVALÚA LOS CUIDADOS HIGIÉNICOS Y DE LIMPIEZA QUE RECIBEN LOS PACIENTES PARA:
  • Mejorar su necesidad de seguridad (prevención de infecciones)
  • De bienestar
  • De estima y autoestima
  • Facilitando la necesidad de eliminación (con el procedimiento de cuña y botella
Si además de realizar los procedimientos correctamente, el A.E. cuida la relación con el paciente, observándole y respetando su intimidad y humanizando las tareas, conseguirá aumentar el bienestar y la auto aceptación del paciente y así realizar un procedimiento de alta calidad asistencial.
  • Mantener la piel en buen estado.
  • Lavar el pelo.
  • Usar jabón con ph. neutro.
  • Hidratación con leche de almendras.
  • Evitar los malos olores.
  • Usar toallitas.
  • Afeitado.
  • Uso de la lima para las durezas.
  • Cambio de pañal.
  • Evitar excesivas duchas.



HIGIENE DEL PACIENTE ENCAMADO

HIGIENE DEL PACIENTE ENCAMADO
Mantener en las mejores condiciones posibles la piel, para que ésta cumpla efi-
cazmente sus funciones, proporcionando al paciente seguridad, comodidad y
bienestar.
Materiales
Palangana con agua a temperatura adecuada.
Esponjas jabonosas.
Toalletas.
Gel y/o champú.
Peine.
Guantes.
Toallas.
Ropa para cambiar la cama.
Pijama o camisón.
Carro con bolsas para la ropa
sucia.
Alicate cortaúñas
PROCEDIMIENTO
Informar al paciente de la tarea que se va a realizar y pedir su colaboración.
Proporcionar intimidad.
Introducir el material necesario en la habitación, instalándolo en un lugar accesi-
ble.
Colocar al paciente en decúbito supino.
Mantener siempre una sábana o toalla cubriéndolo a medida que se vayan ase-
ando sus diferentes zonas corporales.
Comenzar el lavado por la cara y luego el cuello, utilizando toalleta y esponja
jabonosa humedecidas (algunas zonas de la cara deben de lavarse sin jabón:
ojos, conductos auditivos, bordes de la nariz y de los labios). Procediendo segui-
damente al secado.
Continuar con la higiene del cuerpo, para ello retirar el pijama o camisón.
Separar los brazos y enjabonar tórax, axilas, brazos y manos (insistir en axilas y
pliegues, sobre todo en los mamarios). Aclarar y secar, sobre todo las zonas de
los pliegues.
Continuar con la higiene del abdomen, insistiendo en el hueco umbilical para
luego pasar al secado.
Seguir luego con el aseo de las extremidades inferiores, insistiendo en las zonas
internas de los dedos de los pies, al igual que para el proceso del secado.
Colocar al paciente en decúbito lateral para proceder al aseo de la zona de la
espalda y nalgas.
Retirar la sábana que cubre los órganos genitales para continuar con el lavado
de éstos, según protocolo de lavado de genitales. Volver a cubrir con una sába-
na.
Realizar la cama según protocolo.

 
 
 http://www.enferurg.com/protocoloschus/302.pdf